Entre los grandes misterios del siglo pasado y principios de este está el asunto de la materia oscura, esa materia distinta a la ordinaria que prácticamente no interacciona con ella, ni siquiera con las ondas electromagnéticas y por eso no emite ni refleja ni oculta la luz.
Pero si medidos la masa de una galaxia a partir de su efecto gravitatorio se puede comprobar que la mayor parte de su masa corresponde a materia oscura en una proporción 6 a 1, ya que la gravedad ejercida por la materia oscura afecta el movimiento de la estrellas e incluso curva el espacio a su alrededor produciendo lentes gravitatorias.